Ideas feministas de Nuestra América

╰♀╮ ╰♀╮

F.34 Ofelia Uribe de Acosta, “Recomendaciones Prácticas", Colombia, 1958

:.

Ofelia Uribe de Acosta,[1] “Recomendaciones Prácticas”,[2] Colombia, 1958

[Texto rescatado y proporcionado por Pablo Rodríguez]

:.

Quiero dejar muy claramente establecido que, al exhibir en toda su desnudez las profundas fallas en la dirección del Estado colombiano, no me anima la malsana in­tención de injuriar a quienes lo comandan y dirigen, sino la de darles una voz de alerta para que se notifiquen de una verdad protuberante: el pueblo ha madurado, entiende y se debate en una atmósfera confusa y angustiosa, creada por la multiplicidad de problemas que se acrecientan sin solución alguna. El hecho de que insurja del montón anónimo la voz de una mujer es demostración palma­ria de que las cosas no marchan muy bien y precisa enmendarlas. Si del elemento femenino, considerado como la porción más “impreparada” de la colectividad y más incapaz de entendimiento y raciocinio, emergen apreciaciones como las que he expresado en estas páginas, ¿qué pensarán los intelectuales, los estudiantes, los obreros, en fin, toda esa masa humana que está fuera de los comandos del gobierno y que es la que determina el pueblo colom­biano?

Ciertamente, las nuevas ciudadanas constituimos una gran fuerza de reserva que, al entrar a actuar con un claro sentido de la realidad política y social, podría contribuir a la restauración de esta democracia que agoniza. Por eso pienso que las feministas colombianas estamos en la obli­gación de señalar a nuestras hermanas derroteros para el correcto ejercicio de unos derechos conquistados tras dura lucha y cuya finalidad concreta fue la de contribuir con los varones a la estructuración de un mundo más igualitario y humano.

Sintetizo en 11 puntos medulares las bases de orga­nización que, a mí entender, podrían ser el punto de partida para la presencia de las mujeres en la vida activa del país:

  1.           I.    La tremenda crisis que afronta nuestra democracia esta presidida por la quiebra moral de los valores que fueran cimiento de sus instituciones.
  2.         II.    Esta quiebra moral, exteriorizada en los hechos apun­tados y denunciados en los capítulos anteriores, se origina en un crudo egoísmo personalista que, partiendo de la cúspide, contamina la pirámide hasta su base.
  3.        III.    La única manera de contrarrestarla es por medio de nuevos estamentos o grupos de presión que surjan a la vida política con un moderno criterio de pen­samiento y de acción en función comunitaria.
  4.       IV.    Estos grupos han de poner en vigencia de inmediato un vasto plan educativo para los párvulos y reeducativo para los adultos.
  5.         V.    Las nuevas ciudadanas colombianas tienen ante sí el imperativo mandato de actuar y la más brillante oportunidad de salvar al país, si son capaces de in­surgir como vigorosa fuerza moralizadora en función de servicio a la colectividad.
  6.       VI.    Esta fuerza nueva ha de manifestarse por medio de dos poderosas agrupaciones políticas femeninas ubicadas cada una dentro de los respectivos partidos tradicionales (el liberal y el conservador), que son, hoy por hoy, los únicos canales de expresión popular.
  7.      VII.    Las dos fuerzas, ya organizadas, deben constituir, por mutuo acuerdo, una junta coordinadora paritaria.
  8.     VIII.    Esta Junta tendrá a su cargo la elaboración de programas concretos comunes al conglomerado femeni­no y necesario para la solución de los problemas que afectan al conglomerado colombiano.
  9.       IX.    Dichos programas han de ser difundidos y explica­dos por medio de líderes femeninos a cada uno de 10s grupos políticos de presión organizados.
  10.         X.    Así, aglutinadas las mujeres e instruidas sobre los puntos básicos de los programas que las benefician, estarán en condiciones de designar las candidatas a quienes se confiere el mandato de la representación femenina en las corporaciones públicas y en los altos cargos de la administración.
  11.       XI.    Esta escogencia se hará conforme a una reglamentación previamente elaborada, en donde se establezca la primacía en razón de los méritos y capacidades y no por la habilidad manzanillesca y combinadora que ya empieza a contaminar a las mujeres.


[1] Educadora, luchadora social y dirigente feminista colombiana (Bucaramanga 1900-Tunja 1988). Aprendió los Códigos Legislativos y se convirtió en una decidida impulsora de las reformas legislativas por la independencia económica de las mujeres, de su derecho a la posesión y manejo de bienes, y del derecho a regir cargos públicos. Fue también una de las más elevadas agitadoras del sufragismo colombiano (que conquistaría el voto tardíamente, en 1957). En la década de 1940 tuvo un programa radial llamado La Hora Feminista, que fue clausurado. Luego lo volvió a abrir en otra emisora, con un nombre menos radical: La Hora Azul. Con otras mujeres fundó el periódico La Verdad.

[2] Estas “Recomendaciones Prácticas” fueron escritas por Ofelia Uribe de Acosta antes del año 1960 y han sido recopiladas en su libro Una voz insurgente, Editorial Guadalupe, Bogotá, 1963, pp. 383-386. En este libro, Ofelia Uribe quiso compilar su pensamiento y dejar testimonio de una vida de combate en favor de las mujeres colombianas.

:.

Anuncios

Written by Ideas feministas de Nuestra América

agosto 1, 2011 a 2:55 pm

A %d blogueros les gusta esto: