Ideas feministas de Nuestra América

╰♀╮ ╰♀╮

E.12 Juana Rouco Buela, “Feminismo”, Mis Proclamas, 1924

:.

Juana Rouco Buela, “Feminismo”, Mis Proclamas, 1924

[Texto seleccionado por Rosario Galo Moya]

:.

El feminismo es un partido de mujeres que todavía no ha definido claramente sus aspiraciones. En el extranjero ha tiempo que se desenvuelve semiorgánicamente y participado ya en varios pujilatos electorales. Por el carácter de su desenvolvimiento noto que el partido feminista ansía reivindicar los derechos de la mujer políticamente, o mas comprensiblemente, por intermedio del parlamentarismo. Esto se notará en tiempos de elecciones, donde se verá a las mujeres componentes de esa fraccion política feminista, proclamar a voz en cuello su participación en la política electoral.

No escapa al análisis de la mas cresa, que el partido feminista persigue una finalidad exclusivamente interesada, por intermedio de la política electoral y parlamentaria; desea el partido feminista conquistar los derechos civiles de la mujer que las prerrogativas de los hombres han conculcado desde el comienzo de la humanidad. Nada mas lógico, pues, si esta conquista fuese realizada y trabajada en el seno de las colectividades femeninas sin esgrimir la política electoral, perniciosa para hacer comprender los derechos inalienables –que al igual que el hombre- pertenecen a la mujer.

Ademas de esto, noto que las dirijentes del partido feminista –por ejemplo en la Arjentina,- pertenecen a la encumbrada casta parasitaria; esto no tendria nada de particular, siempre que ellas estuviesen animadas de buenos propósitos, tales como elevar la mentalidad femenina; pero tiene sus peros, dado el interés de “representación” que persiguen.

Que gocen las mujeres del derecho al voto como los hombres para elevar en las cámaras parlamentarias miembros de su sexo: poseer la mujer ante la ley los mismo derechos del hombre; he ahí el cometído que el partido feminista aspira llenar. Y eso no es mas que mediocridad, carencia de aspiraciones supremas, falta de carácter para combatir el orijen de los males humanos, sobre todo el orijen de los prejuicios y el atraso mental de la mujer, relativamente comparada con el hombre.

Conquistar para la mujer los mismos derechos del hombre ante la ley y ante la política electoral, es una finalidad demasiado pobre para las mujeres que sabemos que hay que extirpar de raiz la injusticia social que pesa sobre el alma femenina y sobre una clase productiva despreciada por el gobierno histórico. El feminismo es un partido político esencialmente burgues que persigue una finalidad interesada, al mismo tiempo que pervierte el corazon y la mentalidad femeninas con la política castradora.

¿Qué obra digna de encomio ha realizado el partido feminista en la Arjentina? Ninguna.

Al partido feminista no se le ve nunca organizar conferencias ilustrativas para elevar la mentalidad de la mujer; al partido feminista no le importa un comino que en Buenos Aires y demas capitales industriales existan inmensas falanjes de obreritas arteramente explotadas, que trabajan en fábricas y talleres antihigiénicos y semi-asfixiadas; que la prostitucion y sus consecuencias sociales tomen un incremento alarmante y desproporcionador; en fin, que hay muchos males que combatir; que hay mucho terreno para sembrar la obra del bien y del amor, de la bondad y de la intelijencia. En cambio, vemos al partido feminista internacional reunirse en un congreso en Roma, y aplaudir la nefanda obra de asesinato colectivo del dictador Mussolini; quedarse satisfechas del orden ejemplar que impera en la península italiana saqueada luctuosamente para el “faccio” (gavilla de montoneros). ¿Esa es obra de sensibilidad y amor femenino?

Hay mucha obra para llevar a buen término en bien de la personalidad y la intelijencia femenina. Y esta obra no se realiza con política parlamentaria y electoral, porque la política siempre ha servido para hacer cosas sucias y nunca obras para el bien colectivo de la humanidad.

Y esto deben comprenderlo las mujeres obreras y las que no son obreras y esten poseídas de buenos sentimientos para laborar por el bien de la mujer, qué afiliarse a un partido político femenino es negar rotundamente su personalidad. Y contribuir para el engaño político de las colectividades femeninas. Agruparse, en cambio, en corporaciones culturales para hacer obra en pro de la cultura femenina que tanto hace falta en nuestros dias; publicar revistas, folletos, dictar conferencias ilustrativas tendientes a robustecer el cerebro lleno de prejuicios de la mujer y de la clase obrera; fomentar una opinion antimilitarista y antiguerrerista en el seno del pueblo y de la colectividad femenina, es la obra que deben realizar todas las mujeres que estan dispuestas a luchar por el bien y el amor de la humanidad.

El partido feminista es una corporación de engaño y ostentación.

Que nos demuestren sus componentes lo contrario.

:.

Written by Ideas feministas de Nuestra América

agosto 1, 2011 a 1:09 pm

A %d blogueros les gusta esto: