Ideas feministas de Nuestra América

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E.9 Juana Rouco Buela,* “Hermanitas”, Mis Proclamas, 1924

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Juana Rouco Buela,* “Hermanitas”, Mis Proclamas, 1924[1]

Texto seleccionado por Rosario Galo Moya

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Hermanitas: Todos los minutos, todas las horas, todos los días, os veo sumisas y esclavas, cloróticas y demacradas, escuálidas y tuberculosas, ora con un atadon de costura, ora con un paqueton de ropa planchada, como un dolor que camina, cabisbajas, escarnecidas, humilladas, como si cargarais a cuesta la pesada cruz del cristo de la leyenda.

Y os veo sumisas, mansamente soportando las injusticias que os infiere esta sociedad de lobos felinos, sin un jesto de rebeldía, sin una nocion de nuestra dignidad humana. Con los brazos caídos como un par de alas entumecidas, cruzais el escabroso sendero de la vida, con los labios sellados, con los ojos tristes, con la mirada lánguida, murmurando vuestros labios débiles y febriles, palabras de cansancio y de muerte, cuando aun no habeis entrado en el limbo de la vida.

Y yo, hermanitas, os quisiera ver hurañas, rebeldes, anarquistas, cantoras de vuestras rabias, glosadoras de vuestro dolor, descriptoras de vuestros ensueños.

Cantad vuestros rencores y vuestras rabias como tremendas proclamas de pelea. No imploreis nunca justicia a los potentados porque hacen de vuestro dolor un escarnio y de vuestro cuerpo carne de prostitucion.

Os veo, os contemplo: la debilidad y la miseria os agota la fuerza para la rebelion augusta. Veo que el dolor despedaza vuestra protesta.

Pero no os deis por vencidas, hermanitas. Haced de vuestras lágrimas un buril, de vuestros clamores una piqueta, de vuestros sollozos una proclama y lanzaos en la lid de vuestras reivindicaciones emancipatorias. Poned vuestras protestas bajo las alas de la anarquía y marchad a conquistar la vida que os pertenece, que es vuestra, porque la habeis soñado bella, poética, amorosa.

Esta es mi proclama, hermanitas. Si quereis glosar vuestro dolor guardaosla dentro del corazon y cuando tengais una injusticia que combatir, haceos dura contra las fieras humanas.

¡Contra ellas se necesitan domadores que no conozcan la ley del sentimiento humano!


* Juana Rouco Buela nace en Madrid, España, en 1889. Llega a Buenos Aires a los 11 años de edad junto a su madre viuda. Gracias a un hermano que ya residía en esa ciudad, se incorpora de inmediato al ambiente de luchas obreras de la época. Casi analfabeta, aprende a leer rápidamente y, entre el temprano ingreso al mundo del trabajo y su relación con obreras y obreros, a los 15 años, en 1904, participa en un acto conmemorativo del 1º de Mayo, donde conoció la represión directa del gobierno argentino. Por su temprana militancia en la Federación Obrera Regional Obrera Argentina (FORA) y su participación como oradora en huelgas y actos organizados por esta organización, fue expulsada de Argentina a los 18 años. De regreso de España, esta vez a Montevideo, tiene una activa participación en el movimiento obrero anarquista y tiene que escapar nuevamente. Con posterioridad, en Argentina, se ocupa de la organización de grupos obreros en diferentes lugares del interior de la república, lugares a los que generalmente era invitada para dar conferencias y participar de actos políticos en su calidad de oradora. Quizás su mayor aporte, aparte de buscar una organización de las mujeres independiente de las organizaciones masculinas, fue la creación de un periódico hecho por mujeres anarquistas. La aparición de Nuestra Tribuna en la ciudad de Necochea, provincia de Buenos Aires, en 1922 sería, al decir de la propia Juana Rouco, “una hojita del sentir anárquico femenino”. En su libro de memorias, Historia de un ideal vivido por una mujer (edición de la autora, Buenos Aires, 1964), Juana Rouco enumera los nombres de las colaboradoras que desde todo el mundo enviaban materiales para su publicación: “Hubo muchos que auguraban su pronta desaparición, ya que era una quijotada sacar un periódico anarquista, escrito y dirigido por mujeres, pero fue una realidad que vivió quincenalmente tres años y despertó el entusiasmo de las mujeres del mundo, pues fue el único periódico internacional anárquico que hasta hoy se haya conocido escrito por mujeres. Nos llegaban colaboraciones de todas partes del mundo, la compañera de Ricardo Flores Magón, Milly Witkop Rocker, o sea la compañera de Rocker, que nos mandaba sus colaboraciones desde Alemania, Angelina Arratía, del Perú, Federica Montseni, Herminia Brumana y tantas otras. Nunca nos faltó material ni dinero para su aparición y cuando dejó de aparecer fue por la represión policial y otras razones”, p. 82. (Rosario Galo Moya).

[1] Estos artículos de Nuestra Tribuna, escritos por Juana Rouco Buela, fueron tomados de Mis Proclamas. Juana Rouco, antología de los escritos que se publicaron en ese periódico editada por Manuel Brea (Habana), Editorial Lux, Santiago de Chile, sin fecha de impresión, aunque podemos situarla en 1924, año en que los periódicos El aguja y Voz Chofer publicaron algunos artículos o, como Más Allá, vendieron la publicación en su establecimiento, de acuerdo con Elizabeth Quay Hutchinson, “From ’La Mujer Esclava’ to ’La Mujer Limón’: Anarchism and the Politics of Sexuality in Early Twentieth-Century Chile”, en Hispanic American Historical Review, núm. 81, agosto-noviembre de 2001, p. 550 y nota 79. La transcripción se hizo respetando la grafía original.

Written by Ideas feministas de Nuestra América

agosto 1, 2011 a 1:00 pm

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